Monday, November 23, 2009

Vivir negra en El Salvador (Centroamérica)©

Arribamos en San Salvador después de dos años viviendo en Zimbabwe. Zimbabwe había sido para nosotros, un intento por encontrarnos y saber quienes realmente eramos. Siempre estuvimos claros que a la larga, no era precisamente esta, la tierra de nuestros ancestros sin embargo, solo el hecho de pisar África, en cualquiera de sus territorios tenia para nosotros un profundo significado. A pesar de las claras diferencias culturales, históricas ambientales y fenotípicas, ser negro o negra en África es un sentimiento totalmente diferente a ser negro fuera de África. Es que en en general, todos somos negros y negras y entre tantos, no es tan claro la percepcion de que no perteneces.

Llegamos a San Salvador entonces cubiertos de una aura especial cargada de sentimientos de suficiencia, orgullo y con pocas ganas de volver a ser minoría y de justificar nuestra posición en la tierra.

El aeropuerto nos recibió lleno de miradas indiscretas que al saberse descubiertas sonreían, como queriendo esconder esa curiosidad que les despertábamos. Fue precisamente en el aeropuerto en donde pude ver la mayor cantidad de negros reunidos en un solo lugar durante mi estancia en este pais, aproximadamente ocho.

En nuestro recorrido hacia la ciudad mi mirada estaba atenta en la búsqueda de rostros como el mio, de pieles oscuras con facciones africanas, mas no las encontraba. De vez en cuando, viendo a alguien de costado o por detrás me decía, "ahí esta, un negro" pero al mirar con detalle me percataba de que no. Era difícil distinguir facciones y parecía claro que no eran.

Desde que puedo recordar, y a veces casi sin querer, me he dado a la tarea de tratar de reconocer a los rostros negros que encuentro a mi paso. Será por esa necesidad de sentirme retratada o identificada en los otros como una forma inconsciente de auto afirmarme. Entonces camino por la calle y me digo, "Mira, ese es una negra, mira ese que va ahí es negro".Trato de reconocerlos a través de la textura de su pelo, o los rasgos de su rostro o la fisionomía de sus cuerpos. No siempre es posible, mas es sin embargo, un buen ejercicio. Creo que he desarrollado un buen ojo para reconocer el antecedente africano en la gente. Algunas veces, puedo notar algunas personas que al sentirse observadas me miran, y es entonces cuando reconociendo consciente o inconscientemente su antecedente afro vuelven la mirada como escondiéndose, como tratando ingenuamente de dispersar la atención de los otros hacia nosotros. Tienen miedo de identificarse, o que los identifiquen. Tienen miedo que se les reconozca y entonces tener que aceptarse.

Los primeros días en este país no fueron fáciles. Nunca antes, excepto algunos años atrás, en una visita a Chile, me había sentido tan observada. Resulta extraño, especialmente considerando que El Salvador tiene como vecino a Honduras, en donde viven mas de medio millón de afrodescendientes. Centroamérica reporta probablemente, mas de un millón de personas negras. Pero es una realidad, no se ven negros en las calles de El Salvador. Todos te observan en las calles de San Salvador. Todos asumen por lo tanto que eres extranjero y además y lo que es peor, muchos asumen que no hablas español e intentan hablarte en Inglés. Además, de haber sido solo uno de nosotros, pues el impacto no hubiese sido tal. A nuestra llegada eramos cuatro y lo mejor, una niña de seis y un niño de tres que resultaron ser la sensación.

La escuela fue otro evento. Malcolm, el menor de mis hijos, entonces con cuatro años, ingresó a una escuela algo grande. Incluía educación prescolar, primaria y segundaria. Calculo que habrían unos 700 estudiantes. Por sus ojos claros fue llamado de Sarco y además por ser negro era la sensación de la escuela. Las maestras solían decirnos que las muchachas de la segundaria, venían a verlo y que el se molestaba mucho. Cierto, nunca le gusto ser el centro de atención y esa situación siempre le incomodaba mucho.

En las calles de San Salvador no hay negros. Te observan, te miran con curiosidad. Recuerdo haber estado conduciendo y esperando el cambio del semáforo al lado de un autobús repleto de pasajeros a eso de las 7:30 de la mañana y de pronto descubrir que desde el autobús todos los que podían te miraban, te analizaban y al verse descubiertos algunos solo continuaron con su observación, otros sonreian en forma inocente y quitaban la mirada.

Hubo negros en El Salvador. Hubo esclavos como en el resto de América Latina. Hay varios estudios que lo reportan. Rodolfo Baron Castro en “La población de El Salvador,” cita un documento inédito en el que se declara que "En la provincia de San Salvador de Guatemala, el año de 1625 estuvieron convocados para alzarse 2.000 negros la Semana Santa, y se supo tan a tiempo que ajusticiando algunos se atajó el daño" (Barón Castro, p. 163). En ese mismo documento se menciona que en el siglo XVII, existían entre cuatro y cinco mil negros en El Salvador. El mismo dice, "Los negros [...] no llegaron en número suficiente como para hacer perdurar sus características, logrando apenas matizar las de ciertos lugares de población autóctona".

Lo cual no necesariamente es cierto. Ya sea resabios del mismo tiempo o posteriores, en mis observaciones pude descubrir varias “Coromantys y Mandingas” en muchos rostros salvadoreños. En todo caso, ya han sido varios los subsecuentes estudios de investigadores salvadoreños que han puesto en evidencia a través de sus trabajos que la presencia negra en El Salvador fue mayor que la expresada por Baron Castro. Por otra parte, y esto es historia popularmente reconocida y aceptada, el General Maximiliano Hernández Martínez, después de reprimir a los indígenas en el levantamiento de 1932 y posteriormente arrasar sistemáticamente con su cultura, en 1934 impuso una ley en la que prohibió la entrada de negros a El Salvador. Esa política efectivamente limitó la inmigración de negros hacia el país y si bien no fue siempre explícitamente aplicada, hubieron de pasar casi 50 años para que fuera abolida en los años ochenta.

El fenómeno se repite en varios territorios de América Latina, aun cuando la presencia africana resulta evidente. La definición de la identidad étnica de los Salvadoreños incluye con gran “orgullo” la herencia Española, indígena y afirma explícitamente que no hay evidencia negra en la conformación étnica/racial y cultural del pueblo salvadoreño.

Nuestra vida como negros en El Salvador, esta llena de anécdotas y experiencias que algunas veces nos incomodaron, otras nos enojaron, pero que las más, nos hicieron sonreír. Lo cierto es que , por lo menos en nuestro caso, la sensación no fue necesariamente de persecución o de racismo abierto, fue mas bien de curiosidad. En aquel momento pensé que en el transcurso de mi vida, experimenté mas racismo en mi propio país, donde se estima en 10% la población negra, que en El Salvador.

Nos tocó vivir El Salvador en una época de gran violencia y alta criminalidad. Los robos de vehículos, asaltos a mano armada y guerras de pandillas estaban a la orden del día. Nosotros sin embargo, nunca fuimos víctimas de ningún atentado, aun cuando como mencione, era evidente que eramos extranjeros. Durante este período conocimos solo otra familia negra residente en San Salvador.

Simba y Abby eran nuestros amigos Zimbabwenses. Si nosotros eramos el foco de atención adonde fuéramos, los Machingaidze se robaban el Show. Tenían cuatro hijos incluyendo una pareja de gemelos de pocos meses, hermosísimos. Fueron varias las oportunidades en que me toco intervenir entre ellos y grupos de curiosos que se empeñaban en tocar y cargar a los niños sin tener el cuidado o el respeto de solicitar permiso. Los Machingaidze no hablaban español y el acoso era tal que en varias ocasiones, fue necesario salir de establecimientos comerciales y buscar protección para evitar el asedio. Esto es cierto. Para ellos, el shock por supuesto fue mucho mayor, pues venían de África en donde nunca antes debieron enfrentar de este modo la diferencia. Si bien habían viajado antes por otros países, esta fue sin duda la primera vez que les tocó ser “únicos” y vivir diferentes a todo el resto de la población.

Algunos jugadores de fútbol negros habían pasado por El Salvador. Durante nuestra estancia, un brasileño negro fue nacionalizado salvadoreño para que pudiera integrar la Selección (...el fútbol es una de la razones por las que creo que los Salvadoreños se lamentan consciente o inconcientemente de no tener población negra). La verdad no era ni tan bueno, pero era negro. Esa fue la broma del momento….”bueno, ahora hasta hay Salvadoreños negros”. Finalmente no les resultó el negocio, además de que no clasificaron para el mundial el salvadoreño negro resultó ser un bebedor, irresponsable y perseguido por pensiones alimenticias y la prensa amarillista se deleitó e hizo pedazos al negro salvadoreño. Finalmente, todos se quejaban de la idea de haberlo nacionalizado. Porque en todo caso ”ni hay negros en El Salvador”.

Varios futbolistas negros habían pasado para entonces por las filas de algunos equipos Salvadoreños. Por eso, a menudo Harold fue objeto de asedio, cuando le solicitaron autógrafos afirmando que el era tal o cual jugador, y aunque lo negara en muchos casos no le creyeron. Algunas veces, terminó dando autógrafos aceptando que era quien no era con el fin de salir de una situación incómoda.

En El Salvador no hay negros. Eso es lo que dicen los Salvadoreños. Alguien una vez nos dijo: …si los negros de El Salvador están en San Alejo... Y hacia allá fuimos. San Alejo es una pequeña comunidad localizada en el Departamento de La Unión en la zona oriental de El Salvador. Desafortunadamente no logramos encontrarlos. Encontramos sin embargo una comunidad que tiene alguna conciencia de una remota presencia negra que dejó algunos rastros en “la negra Sonia y la familia de ella” como alguien comentó. Definitivamente, mi ojo clínico sin embargo, me indicó que San Alejo claramente tuvo una presencia negra mas marcada que otros sitios en El Salvador.

Viví en este pequeño país de Centro América hace casi 13 años. Desde entonces son muchas las cosas que han pasado para los afrodescendientes en América Latina. Empezando por la divulgación que se ha hecho de las presencias negras y de la situación de marginalidad que viven estas poblaciones en casi todos los países en donde reportan presencia (esto es en todos los países de América Latina a excepción de El Salvador). Además del fortalecimiento del movimiento negro en nuestros países.

Quiero pensar que hoy la presencia de negros en este país es mirada con mas naturalidad y no se les observa en las calles como si fueran seres provenientes de otro planeta, como fue en muchos casos nuestra experiencia. Lo cual además resulta curioso considerando que la televisión presenta imágenes cotidianas de población negra alrededor del mundo y muchos de los ídolos de los jóvenes son negros.

Quiero pensar que las cosas están cambiando para América latina y que en el concepto de mestizaje se acepta con un poco mas de naturalidad el aporte que los pueblos africanos hicieron a la conformación cultural de nuestro continente. Y quiero creer que El Salvador va camino al reconocimiento de ese aporte y la celebración de la africanía que corre por las venas de la mayoría de sus pobladores. Estoy segura, que este pequeño país esta lleno de gente brillante y luchadora. Estando ahí, fui invitada en varias ocasiones para ofrecer recitales, hablar de mi poesía y de la realidad de los pueblos negros de América Latina. Hay gente sedienta de conocimiento y que no acepta gratuitamente el gastado discurso excluyente y racista de la clase dominante.

Dejamos grandes amigos en El Salvador. Gente que continua a la vanguardia tratando de cambiar la situación y la mente de este pueblo Salvadoreño que tanto ha luchado y que aun sin guerra se desangra en las calles tratando de sobrevivir.

Tuesday, October 13, 2009

Fragmentos "Desde el principio fue la mezcla"©


Los niños de los vecinos solían venir a la casa a escuchar los cuentos de África y de otras galaxias. Juntos, los otros, los míos y los demás, nos metíamos en la lluvia y nos dejábamos llevar por el sonido de los árboles y de los grillos. Los niños venían en muchos colores, eran azules, verdes y anaranjados, pero ellos no entendían de tonos ni matices ellos solo sabían de colores brillantes en las pieles y solo querían jugar a ser niños y armar rompecabezas con formas de animales. Se sabían hermosos, se conocían los secretos y las sonrisas….

Reíamos y cantábamos canciones y cuando llovía, juntábamos las manos como un pozo y nos tomábamos la lluvia de a poquitos….Se sabían enteras largas historias de animales y sabían de ancestros que nos cuidaban desde un lugar mas allá de nosotros. Sabían que África era un continente hermoso que los animales no estaban en zoológicos e incluso jugaban libres en la selva.

Eran los tiempos en que mis hijos crecían e intentábamos inventar un mundo de juguetes y de sonrisas y escribíamos poemas y sonábamos canciones y jugábamos rayuela y éramos sencillos y nos amábamos….entonces yo escribía los poemas porque habíamos decidido creer en un mundo en que éramos iguales. En que cantábamos en idiomas diversos pero las mismas canciones. Caminábamos desnudos por las aceras, porque ya nos conocíamos y la desnudez era una forma de aceptarnos tal cual éramos y con las más hermosas diferencias que pueda inventar la vida.

En aquel tiempo, yo les escribí los poemas de amor mas humano que ellos conocían….nos hicimos humanos mas allá de los colores y de los demás….nos queríamos tanto que aprendimos canciones y poemas y danzas diferentes pero eran iguales…

Eran los tiempos en que la libertad del alma era mas importante que los colores y los ojos eran la parte mas limpia del espíritu y de la razón.


umbral

Aun es temprano
el sol apenas esta saliendo
la mañana esta fresca
las plantas están húmedas
es temprano
apenas amanece
aun es temprano
los dientes están frescos
las manos limpias
la mañana tiene ese dulce olor a madrugada
es hora de limpiar la casa
recoger la basura del día anterior
y empezar a existir
ahora que casi entendemos lo que pasó
podemos mirar al sol de frente
cambiarnos las ropas viejas ajenas
y volver a empezar
aun es temprano
huele a montaña
a niños recién bañados
a tetas llenas de leche
a historia amanecida
reconstruida
rescatada
el sol apenas esta saliendo
huele a pan fresco
a lágrimas de ayer
es temprano
aun se puede empezar todo de nuevo.

Frente al siglo nuevo

Yo quiero creer
que me tocó vivir los buenos tiempos
prefiero creer que este
mi tiempo
es el tiempo de los grandes acontecimientos
y de las mejores cifras
es que da la casualidad
de que estoy aquí viva
y sonriéndole a mi siglo
a mi humanidad
a mis tiempos.
Estoy
hoy
frente al siglo nuevo
desnuda y sonriendo…
Estos son buenos tiempos
tiempos de luz
de territorios liberados
de hijos pequeños o grandes
hijos que demandan sonrisas
son épocas de mujeres valientes
creo que me tocó vivir los mejores tiempos
hoy
aquí
encandilada de atardeceres bonitos
estoy mas cerca que ayer
de saborear el dulce aroma
de mis noches en celo
sin remordimientos

hoy
aquí
con mi voz abierta
casi puedo nombrar
la piel de mis hijos
por su nombre
me tocó por voluntad divina
amanecer despierta
en el umbral
del siglo nuevo.

Un mundo sin miedo

Me resisto a creer
en presagios y anuncios del Apocalipsis
me niego a recibir sin resistencia
esas voces que anuncian
señales de muerte
de nuestros tiempos…

No estoy dispuesta a morir
bajo la bandera de estos hermosos sueños
que son justamente
los que quiero vivir
suficientes antepasados reposan
por la defensa de los mismos principios
suficientes ausencias
tengo impresas en el ayer.

Sucede que estamos arribando
a la era de la vida y la verdad
sucede que se acerca
el fin de los finales tristes
y de las guerras perdidas
sucede que tengo una niña en casa
que esta decidida

a llegar a grande
y sucede que le prometí
un mundo sin miedo
por eso
me resisto a ser parte
del odio y del terror
y me niego a morir
en la siguiente batalla
me niego a recibir llorando el día nuevo
sucede que en casa tengo
una brillante sonrisa sin dientes
que me ha cambiado la vida
y la muerte
y el libro del Apocalipsis
fue desterrado de mi biblioteca
y las noches de lluvia se convirtieron
no se porque mágico encanto
en hermosas canciones de cuna.

Friday, October 2, 2009

Sin Rastros de Cobardía/ Carlos Manuel Morera/ Prólogo a libro ROTUNDAMENTE NEGRA©

Sin lugar a dudas, en los últimos años las mujeres han iniciado un proceso de concientización y dignificación de sus acciones y funciones en la sociedad actual. Ellas se han organizado, han empezado a entender su sexualidad, sus hijos y la importancia de sus luchas por una sociedad mas justa, quizá menos humana. Toni Morrison, mujer negra galardonada con el Nóbel de literatura en 1993, utiliza la palabra como ese arsenal de guerra, que mina todo lo establecido, para introducirnos a ese cosmos que resulta ser minoría, ser negro en una sociedad anglosajona o con patrones anglosajones. Nos habla de esos amaneceres cotidianos con un matiz en la piel que nos hace menos que los demás, con unas miradas que siempre nos arrinconan preguntándonos por qué estamos aquí, ninguno de nosotros escogió estar aquí, a este lado de ese gran océano. Pero como Morrison está Alice Walker y existen muchas mas (Michelle Wallace, Nancy Morejon y Patricia Hill Collins) que han empezado a levantar una bandera invisibilizada por mucho tiempo, de justificación de nuestra existencia, de aclaración sobre nuestros Dioses y las razones de nuestras lágrimas. Ese movimiento se ha llamado feminismo negro, pero podemos llamarlo la rectificación de los días.

En nuestra pequeña patria, desde hace ya bastante tiempo existe una literatura activista, que quizás nació en el mismo momento que se dieron los primeros pasos en la construcción de la identidad nacional, la primera vez que alguien desde este territorio encaró el sol y escuchó ladrar el mar, desde la primera que este calor infernal extrajo la primera gota de sudor, se apañó de las palabras para entender los amanecer y reconstruirse la piel. Nuestra literatura tiene que ver con huelgas y rebeliones, tiene que ver con sueños y arco iris, tiene que ver con esa necesidad de rehacer la identidad desde las orillas, desde las multitudes multicolores.

Sin embargo, son pocos los trabajos literarios que dignifican al afro costarricense, a ellos que vinieron y muy a pesar de los golpes, de los improperios, el hambre y el sudor, la negación de cedulas de identidad, de la segregación social y territorial; están aquí, sudando la gota gorda como todos nosotros. Ya se hicieron parte de nuestra carne y nuestro dolor, ya nos hicimos hermanos en la sangre y el sufrimiento, que son amarras que ni todo el odio del mundo podrá romper.

Shirley Campbell, quien, antes que todo es una mujer comprometida con su tiempo y realidad, se levanta de frente, sin rastros de cobardía, en su segundo poemario, que como el primero surge fresco y combativo armando su historia negra, remendando sus pasos con pequeños candiles que quizás puedan guiar a algunos moribundos. Quienes la conocemos y entendemos cada una de sus esquinas, cada una de sus lágrimas, sabemos que este libro brota de los pechos de una mujer que optó por dar la cara. Una mujer que se cansó de escuchar frases despreciativas a su rostro, a su piel, que se cansó de colgar improperios y que “se rompió la moral para entenderse ella misma”, como muy bien lo afirma.

Shirley tiene un sueño desangrándosele “que tiene que ver con Martin Luther King” tiene que ver con Ángela Davis, con Malcolm X, tiene que ver con la ira de Rosa Parks cuando se niega a ceder su asiento en aquél bus de Montgomery porque como ellos decidió escribir su historia a lado de los suyos, con la esperanza de que un día sus hijos vivan “con mas certeza que nosotros”. Ella es una mujer que tiene claro que la historia de la humanidad y la suya propia empezó en África, y que deletrea “África con hijos”, en sus existencias de amor.

En este quehacer de encontrarse rotundamente el color de su piel, el amor resulta una amalgama elemental en donde se desnudan espacios libres para concebir todos aquellos sentimientos reales que desencadena esta emoción. Saber que hay navidades que resultan tristes, muy a pesar de la pólvora y los regalos como nos afirma en uno de sus poemas.

Quienes hemos seguido el rastro de Shirley en su obra y especialmente en su vida, con seguridad podemos afirmar que “Rotundamente Negra” es un poemario que trasciende la poesía y nos traslada a un sueño allende de la realidad, nos traslada a un sueño colectivo que se convierte en palabras maduras, que como dardos dan en el centro de nuestros sentimientos. Así como Toni Morrison ha revolucionado la literatura del continente, estoy seguro, Shirley Campbell hará cimbrar las bases del quehacer literario y abrirá nuevos horizontes para la poesía testimonial y abrirá nuevas esperanzas para las minorías. Y de seguro vendrán muchos y muchas más que levanten sus voces aceptando cada espacio de su existencia y armándose “rotundamente negras /rotundamente hermosas”.


Carlos Manuel Morera

Rotundamente Negra/ Osvaldo Sauma©

Reencontrarme con el libro de Shirley Campbell: Rotundamente negra, fue de alguna manera reencontrame conmigo mismo, con este destino que me hizo vivir, por y para la palabra y con aquella sentencia que arrastro del poeta Vicente Huidobro: Sigamos cultivando en el cerebro las tierras del error / sigamos cultivando las tierras veraces en el pecho, y es que ese pecho, que propicia las tierras veraces, es la trinchera desde donde combate la poesía. Acaso no fue ella y sus poetas Románticos los que dieron la voz de alerta, ante el vendaval de la razón lógica, que se nos vino encima y desembocó en el uso del gas mostaza y otros horrores más graves que vinieron luego. Acaso no fueron ellos, los poetas, los que desde sus atalayas le advirtieron a la humanidad, seducida por los laberintos de la ciencia, para que no se olvidaran nunca del fenómeno viviente que es el hombre. Y es que para eso ha estado la poesía siempre, para desenmascarar verdades y mentiras, para defender, a capa y espada, la dignidad, la imaginación, la intuición que son la materia prima con la que se construye el poema y porque no decirlo, la vida.

Quizá por eso la relectura de este libro me ha provocado una doble satisfacción, por un lado celebrar que fue la poesía la que nos hizo cómplices de una misma ruta y por el otro lado revalorizar este noble trabajo de compartir con niños y jóvenes : el juego peligroso del poema, pues como bien lo afirma Shirley refiriéndose a su labor con los niños del taller de expresión literaria del Conservatorio de Castella: Entendimos juntos /que había que inventar la tarde de nuevo / que solos / con palabras simples / con esperanzas calladas / con la vida / entendida así / como ellos quieran / podíamos / si nos daba la gana / cansarnos de las salchichas / discutir la edad de la lluvia / o simplemente / no escribir hoy ningún poema.

Este poemario que recorren sus tres partes, la devoción por los hijos, por la pareja, por las raíces ancestrales, por la lucha de la mujer, de la negritud, en suma por el amor. Es un testimonio existencial que revela la transparencia de un corazón sin dobleces, un corazón que encuentra los elementos mas esenciales de la convivencia humana en el devenir de la cotidianeidad y en la relación franca con los otros: quise explicarle / que la vida sólo viene / que uno no escoge los matices / ni las tonalidades / y que cuando se es así / se ama tanto como se puede.

Y por supuesto que este es un canto en favor de las causas mas nobles del alma humana y por supuesto que es también un canto heredero de la historia literaria del Africa. No importa cuan distante esté geográficamente de ese continente, la tradición va entre su sangre, es la voz que duerme dentro de ella, la voz que ha venido pasando de generación en generación y que hoy por hoy, despierta en Shirley con toda la fuerza del espíritu griot. Ese príncipe de los poetas africanos, ese guardián de la memoria colectiva que va de pueblo en pueblo transmitiendo las razones de su identidad. Y es que también el tema fundamental de esta literatura, coincide con la cosmovisión de la poeta, pues de todos es conocido que el énfasis de la poesía africana está en el ser humano y en todos nuestros estados anímicos.

Es ahí donde Shirley encuentra una veta sorprendente, en esa tradición, que por supuesto no es estática sino dinámica y que la poeta claramente lleva dentro de sí. Por eso pienso que en sus poemas se lee la voz de una griota de los tiempos modernos, que le cuenta a sus hijos y a los hijos de otros sus historias colectivas-personales: Quiero que recuerdes / ante todo / que mi piel / es distinta / que la tuya / quiero que no olvides / que mi historia / tiene manchas grandes / y tristes / y bellas / y eternas / distintas que las tuyas. / Quiero decirte / y no los olvides / que allá / y aquí / y en otras partes / mis pueblos se desangran / por la vida / mis pueblos tienen / mas hambre que los tuyos.

Y es que estos poemas de Shirley Campbell, aunque no se acompañen con la kora, insisto heredó los frutos de esos conservadores de la cultura oral africana y su respeto por la palabra, así nuestra poeta aporta, para beneficio de todos, su grano de arena enriquecido que nos lo transmite como debe ser, los motivos de su canto a través de la palabra exacta, certera: Y me niego categóricamente / a dejar de hablar / mi lengua, mi acento y mi historia / y me niego absolutamente/ a ser parte de los que se callan / de los que temen / de los que lloran / porque / me acepto / rotundamente libre / rotundamente negra / rotundamente hermosa.

Wednesday, September 30, 2009

Fragmentos del libro "ROTUNDAMENTE NEGRA"©


I

Llegaste un verano de mañana
y entraste por la misma puerta
por donde el sol
usualmente se mete a la casa
entraste así, sin permiso
fue solo que abrí la puerta y como si nada
llenaste de luz mis rincones
fue necesario entonces
que corriera a refrescarme las manos
y los besos limpios de antes
fue necesario renovar cuentos
y sueños
es que entraste
como entra de pronto la vida
llegaste pequeña
con los ojos llenos de palabras
y las manos cerradas
como quien no quiere
dejar escapar el silencio
llegaste muy de mañana
como quien me obliga a amanecer
como quien despierta las miradas de hace años
y las hace nuevas
como quien encuentra que a esta casa
como a la vida
como a la esperanza
le hace falta el sol…
te quedaste entonces en las paredes
en los pasos
te colaste detrás y encima de los muebles
detrás y encima de las madrugadas
te prendiste de cada uno de los libros
y me contaste una a una las historias
llegaste muy de mañana
en un febrero del tiempo
sonriéndole al temor
lo tomaste del cuello
y lo apretaste con fuerza
contra tu pecho
y entonces el
indefenso
huyó de casa
y nos dejó de pronto
abiertas al sol.

II

Prometo estarte esperando
el día en que regreses
no te digo sin embargo
que ese día
habré pensado en ti
no creo tampoco
haberme acordado de los pobres
no creo haber tenido tiempo
de llorar las muertes a mí alrededor
si creo
a pesar de todo
estarte esperando
y es que
cuando se es así
como nosotros
no hace falta acordarse de los pobres
porque así somos
no hace falta orar
es de por si
el sufrimiento
si prometo estarte esperando
no te aseguro eso si
esperarte sentada en el umbral de la puerta
confesando mis pecados
te aseguro como los míos
haberme batido el pecho
contra los injustos
haber querido tanto
como para saber morir
haber visto
caer la tarde
llena de sangre
junto a los nuestros
haber sentido
caer la vida
llena de sangre
junto a sus sueños.

Te aseguro Dios mío
que aunque yo haya muerto
y mi rostro sea indescifrable
que aunque tus hijos como hoy
mueran por ser iguales
que aunque tenga sangre en los ojos
y una Biblia destrozada en la casa
y un poema sin empezar
que te quiera decir
que no te creo…
yo te juro Dios mío
que a pesar de todo
he de estarte esperando



III

Aclaro que no lamento
que no lamento haber parido a los 23 y a los 26 años
tampoco lamento tener dos hijos
que suelen hacerme trabajar en exceso
no lamento haberlos parido con sangre
y mucho
mucho dolor.
Quiero aclarar que no reniego
ser parte de esta generación
a punta de látigo
e intuición
no reniego de mis ojos
ni de mis labios
ni de las oraciones no dichas
y jamás contestadas.
No vengo a renegar de Dios
ni de los fracasos.
Yo tengo claro
que no vale la pena
arrepentirse de lo que se hizo mal
por error.
Aclaro que hoy
vengo con pocas palabras
a despojarme de mi misma
a declararme madre y negra
como cuando existo
a declararme públicamente
como miembra irrenunciable
de este sueño
de esta oración
de esta batalla
vengo con todas las palabras
a entenderme negra
mujer
a entenderme madre.
Quiero aclarar que hoy
me declaro absolutamente
dueña de mi parte del sol
y las estrellas
me declaro miembra activa
de esta lucha.
Hoy acepto el reto
y me declaro
irrevocablemente
la madre
hija
esposa
amante
trabajadora incansable
y mas negra
de este mundo.

Friday, September 11, 2009


Rotundamente NEGRA, ROTUNDAMENTE Shirley




por Dlia Mcdonald

La poesía es un arte que antecede la mayoría de nuestros conocimientos, una memoria que va más allá de lo que generalmente vemos; y en un sentido muy particular algo más que la mezcla ideal entre lo amargo de lo salado y lo sorpresivo de lo dulce; siempre en busca de su sazón y de por qué no decirlo del embrujo ideal para exorcizar a sus creyentes; pues un poeta, un buen poeta es como el hechicero, mago, bruja, arcano mayor o duende que conoce de memoria los laberintos de la palabra
eso lo sabían bien los habitantes de culturas antiguas que al igual que muchas otras delegaban el don de mando sobre las pitonisas, educadas en un arte interior que siempre fue ofrecido a otros en beneficio mutuo.
Sí mal no recuerdo fue Virginia Woolf quien dijo que,
…si es que podemos profetizar, en el futuro las mujeres escribirán menos novelas, pero mejores, y no sólo escribirán novelas sino también poesía, crítica e historia. Pero, al decir esto, estamos mirando a lo lejos, a esa dorada y quizás fabulosa época en que las mujeres tendrán lo que durante tanto tiempo les había sido negado: tiempo libre, dinero, y un cuarto para ellas… y yo agrego y el poder de ser escuchadas sin el uso de la varita mágica.
Lo dicho por Woolf, resume la cabalidad de lo que es la poesía, un arte en el cual no todo esta dicho (ese es el tiempo libre), ni es todo lo que suponen unos pocos (pues poderoso señor es don Dinero), o una dualidad que nos obliga a levantarnos día tras día con idea clara de lo que deseamos hacer aunque no tengamos recursos y espacios para hacerlo (y esa es la habitación gris de cada escritor en particular) pensando probablemente que todo es cuestión de suerte y no de estilo y tener escondido en alguna parte la famosa varita mágica que nos va sacar con un plump del atolladero en que nos hemos metido, pero ese es otro punto que me propongo aclarar en este momento; pero no antes de expresar que sí pensaron que iniciar esta exposición de ideas con nada menos que las palabras de Virginia Woolf, obedece a una forma antojadiza de pensar y de hacer las cosas... tienen razón; es parte del juego,
no podría arriesgar nunca a intentar un esbozo de lo que significa ser ROTUNDA y NEGRA, en un poemario como este, cuando nadie entiende lo que es estar entre Dios y el Diablo, o lo que es lo mismo eternamente familiarizado con la palabra ENTROPÍA, ( Tercera Ley de la Termodinámica) que en términos generales, —y admito que por mi déficit atencional muchas veces me cuesta apre (h)nder los más factores más significativos de la vida— hace que la mezcla de varias cosas diferentes, sometidas a su propia tensión molecular y juego de condiciones y presión del medio ambiente puede darnos jabón o veneno
Hay otra cosa y es que subsiste en el desorden subyacente dentro de cada cosa que es conocida por el ser humano en general, es lo suficientemente exergonica (libera y restablece las fuerzas naturales por un acomodo dinámico de las fuerzas moleculares) que permite llegar a la creación divina o la desolación demoníaca, según se elija, pero que en este caso en concreto también arguye a la capacidad de aquellos cuyos dones estén dados para ser poetas. Pensaran ¿Cuál es la novedad, sí Costa Rica es un país que últimamente expulsa poetas y poesía de a montón con mediana, regular y buena calidad?; pues que es una mujer, Rotundamente Negra, diré yo, (que al igual que a Prudence Bellamy, Eulalia Bernarda, Marcia Reed y Kyria Perry Baltodano, conformamos la Cofrade de escritoras negras (viva la diferencia) afro descendientes, (casi todas) de origen jamaicano (algunas) pero indiscutiblemente referencia obligada en el ser y el acontecer de la literatura costarricense actual) y quien con impresionante color de vida, enmarca con sutil línea de mujer el blanco y negro de un libro que aflora más allá del instinto. Hago una acotación al margen por ser necesario establecer prioridades:
Las mujeres que hemos sido denominadas por la costumbre como escritoras costarricenses, descendemos de un linaje del todo distinto al del resto del mundo que vemos a diario y, como las Cimarronas que somos, vemos al mundo y lo que nos rodea de un modo completamente diferente; al de los hombres, que —por cierto son solo dos Dolores Joseph (qdg) y Quince Duncan, los reconocidos hasta ahora— gozan de cierta deferencia que los coloca en otro escalafón.
(De todas maneras, ahora no me interesa hablar de ellos.)
Ahora me interesa sentar a los neófitos frente a la dinastía de la Literatura escrita por mujeres; me interesa mostrarles un tema y un mundo que algunos dicen no existe y que emerge cuando hablamos de novela o poesía negra; me interesa que comprendan el significado de lo que es ser mujer, poeta (o escritora) negra/o/ en una sociedad que no conoce los alcances de la palabra y que supone que todos sus escritores están cortados con el mismo molde, de un lado, o que los negros solo destacan en el fútbol o en el cantar las melodías de nuestra etnia y religión.
Probablemente alguno de esos que siempre encuentra el pelo en la sopa ajena, insistirá en decir, ¿Y… cuál es la trampa aquí, independientemente de que se sea albino o bruno, un poeta es un poeta, ya sea hombre o mujer y, qué merito tiene ser rotundamente NEGRA (Y fíjense en la selección de la forma en que ella lo escribe)?
Eh ahí la entropía, la química y aquí la magia del asunto.
La entropía establece que cuando somos niños, nos educan para pensar de una forma dada y como las oraciones tratamos de entender y sentir, —parafraseando a Shirley p. (46) rotundamente NEGRA— las cosas que nos hacen llegar a ser lo que seremos después de mucho tiempo…
La química dice que uno poeta (o escritor o, lo que desee ser) no se levanta un día cualquiera diciendo yo soy esto porque me dio la gana, porque mis amigos lo dicen, o porque soy pariente de fulano que es pintor o poeta famoso, simplemente se descubre dejando guiar por el niño que fue llevado de la mano de algo que llevamos dentro y que nos protege de cualquier mal…
La magia en cambio nos sitúa en el instrumental del mago, que además de bata, gorro, mezclas y mejunjes, suele utilizar su infaltable varita que para este instante identificaremos como su cuchara ¿?; Ahhhh… abrieron los ojos y me están poniendo atención, sí leyeron bien la palabra en la literatura negra es como una cuchara que (a falta de una metáfora mejor y por aquello de que cada quien tiene su estilo para hacer las cosas) comúnmente es utilizado para cocinar, saborear y deglutir los alimentos, por tanto, la única que tiene X variaciones sobre un mismo punto de utilidad
La poesía es poesía es poesía no por lo que digamos, sino por lo que ejecutamos.
Es lo que Stanley Kubrick (1928-1999) llamaría un evento previsible de todo lo que registra la mirada, una corriente eléctrica flotando en la oscuridad; sosteniéndose a sí misma sin explicaciones de ningún tipo y al igual que una película (que es mucho lo que queda de fondo aquí) la forma de hacer un poemario como este es haciéndolo, letra a letra, por el tiempo que tome sin manuales ni supervisores que saben mejor que nadie qué es lo que estamos haciendo mal. Así como existe la literatura del Caribe, la Norteamericana, la Suramericana, la Étnica, la de Autoayuda, entre muchas otras, existe una literatura que es resultado de lo qué y cómo vivimos esa imagen demoníaca de ojos que no reverencian más que a una sola palabra, libertad, porque
Hay días en que no sé es capaz
de escribir palabras dulces
ni palabras buenas…
(rotundamente Negra, p. 22, Ediciones PERRO AZUL; 2006)
No es raro entonces llegar a la conclusión de que está en todas partes no es común y si aún no ha sido descubierta es porque es como un ladrón en la noche, cuya conciencia es como un perro encadenado a un muro de ladrillos que le permite pasar en cualquier momento, coger lo que quiera, aunque no podamos impedir que ladre y nos asuste…
¿Qué?
Veamos, qué dicen los críticos al respecto. Nada importante. Dicen por ejemplo que no somos uvas maduras, que nuestra poesía no es para todo el mundo, que copiamos los estilos de afuera y los hacemos pasar como nuestros, que carecemos de arraigo y retomamos planteamientos poco ortodoxos, eso sin contar que casi siempre somos los que no cabemos en ninguna parte, pero qué saben ellos de un mundo y una estructura social que acaso ven pasar por la ventana del autobús, qué saben quienes asumen que no existe una diferencia entre blanco y negro pero entienden que el tacto sea el único sentido paralelo para ambos. Eso lo dicen los de afuera, los que nos ven siempre peleando o en silencio y, lo hacen mientras los de adentro se limitan a pensar y a decir que la poesía no pone pan sobre la mesa, la cultura no pone pan en nuestros estómagos ni paga ni una sola de nuestras cuentas y se olvidan que el espíritu se nutre de ese tipo de cosas, en fin esa es otra historia.
La LITERATURA NEGRA, (con todo lo peyorativo que eso resulta para algunos) existe porque como diría Martín Luther King, (1929-1968) nuestras vidas terminan cuando callamos frente a las cosas realmente importantes y qué es importante diria cualquiera; que no es afro-caribeña, no es afro-costarricense, no es afro-nada, no es cansarnos de las salchichas discutir la edad de la lluvia o simplemente no escribir hoy ningún poema, (Shirley Campbell Barr, rotundamente NEGRA, p. 35), esta contenido en todo y uno y uno es indivisible, no es necesariamente la escrita por mujeres, o por ciertos grupos étnicos en particular, sino aquella que forma parte de lo que somos, de lo que hacemos para cambiar lo que somos, miembros de una élitè en desventaja que expresa las cosas tal como le parece sin reparar en los sentimentalismos, confusiones e idealizaciones lo que me lleva a otra pregunta,
¿Por qué para unos puede ser peligrosa esta combinación y para otros un simple material de lectura? ¿Será que existe un secreto no entienden los de afuera? Ambas respuestas deben entenderse como afirmativas, no está en mi buscarle más vueltas a la historia, sino explicar la secuencia de otra otredad.
Para ahora ya entenderán que en Costa Rica, (salvo Franklin Perry y a Alder Senior) no existen críticos de la obra de escritores negros, Cátedra de Estudios de la Negritud; menos una que estudié qué es ser escritor étnico, y a la hora de hablar de etnia y cultura todos tienen el referente del cuando (por ser blanca no me dejaron pintar un mural en tal parte, por ser negra no me dejaron entrar a tal otra, sobraran otras) pero a la hora de definir un tipo de literatura en especial se limitan a decir lo primero que se les viene a la cabeza (no lo más inteligente por cierto) o, a repetir lo que dijo el amigo del amigo que sabe de literatura parecida pero nadie estudia el material y, como siempre en esa tarea nos ganaron los gringos, (solo que ahí no tenemos iniciativa para copiarlos), subsistimos siendo compiladas sin humedad de noche o de lluvia o de amante, (Shirley Campbell Barr, rotundamente NEGRA, p. 49) con apenas la suerte necesaria para ser descubiertas por otros y aquí es donde Yo arriesgo salir de alguna parte, establecer, el itinerario de lo poco que yo sé y entiendo al respecto:
La LITERATURA NEGRA, se desarrolla dentro del marco de
1. De la sobrevivencia, cuyo tronco primario es la palabra y su encuentro con la vida como parte y todo del absoluto material. Ella, si mantiene una tradición transcendentalista, en la que los elementos de magia ritualidad permanecen inmersos dentro de la posesión de la palabra, dispuestos por diferentes sectores del imaginario colectivo, según muestran los exponentes más activos que conocemos: (hay un orden dentro del des-orden que sigue una línea y alterna constantemente de una generación a otra y de un lugar a otro) Emily Dickson, Emerson y Toreu, los primeros para NA, Gabriel García Márquez, Ana Cristina Rossi, Froilan Escobar, Augusto Monterroso, para CA, el escoces Robert Louis Stevenson, (1850-1894), Eduardo Galeano (1940), José Saramago, Europa, (1922), Charles Dickens (1812-1870), en un género y estilo muy diferente, Luther Burbank (1849-1926), H.G. Wells(1866-1946), Nicolas de Chamfort (1741-1794), Franklin Pierce Adams (1881-1960) - Jack London (1876-1916, Djuna Barnes, (1892-1982) como la primera de las mujeres de la nueva ola nortamericana, Kobo Abe (Japón, 1924-1993) James Agee (EEUU, 1909-1955) Héctor Aguilar Camín(México, 1946), Toni Morrison, Ryunosuke Akutagawa (Japón, 1892-1927) y Reinaldo Arenas
2. La identidad cultural, asumida como tal, sin virajes de un día sí y mañana no, es la segunda cosa que hace una diferencia entre negritud y blanquedad que homogeniza las diferentes posiciones en pugna finalmente en

3. La Ideología de Genero (Que debe entenderse como su compromiso con la realidad y, forma en que se entiende al mundo), es la comunidad de todos ellos, es lo que los hace diferentes y parte de un todo que no se detiene simplemente por lo que escriben
En pocas palabras la poesía es la piel de todos ellos…
De aquí en adelante volvemos a lo expuesto en rotundamente NEGRA, porque ahora estoy segura entenderán con mayor facilidad el sentido de lo escrito.
Terminante, concluyente, definitivo, final, firme, perentorio, categórico, imperativo, absoluto, autoritario, dominante, decisivo, explícito, dogmático, tajante, indiscutible, irrefutable, innegable, incuestionable, indubitable, ciertamente, obviamente, y totalmente negro, son algunos de los sinónimos que la palabra rotunda arroja fuera del diccionario y sí a esa mezcla agregamos que paradójicamente negra/o/, se entrelaza con los eclipses que puede crear el bruno, tostado, quemado, azabache, oscurecido, fuliginoso, ennegrecido, moreno y prieto, que puede crear la mente humana tenemos... piel, esquema, sobrevivencia, individuo pío, renovado y limpio, todo ello escrito en blanco y negro sobre la virgen sin mancha de cualquier papel.
Sandra Gilbert, una de las más significadas críticas feministas de la literatura escrita por mujeres negras norteamericanas (ni modo, no puedo evitar la referencia) de la segunda ola, establece que la develación de las conexiones entre "textualidad y sexualidad, géneros literarios y género sexual, identidad psicosexual y autoridad cultural"(1980, 36), tiene mucha relacion con quién se es un plano dado. Entonces es justo que sepamos que una de las primeras incursiones con la cultura de Shirley fue con la actuación, —estudió Teatro y Creación Literaria en EL CONSERVATORIO DE CASTELLA—. Para nadie es un secreto que una de las primeras cosas que aprende un actor; es el arte de la simulación, de modo que la modificación y la representación en estos 36 textos son en sí, un lenguaje expresivo cuyo (radical) giro epistemológico hace que la escritora ejerza una política democratizadora que, se mueve en una doble hélice diseccionada a deconstruir el androcentrismo de las practicas sociales y culturales de la perspectiva de las mujeres, muchas veces las grandes ausentes de la cultura.
Me hice larga
como los caminos
me entendí mujer
una mujer negra ( p.79, rotundamente NEGRA, ediciones PERRO AZUL, 2006)
En pocos trazos deconstruye y subvierte el esquema original, provocando una praxis revolucionaria en el feminismo de una teoría que pretende el levantamiento del patriarcado a través de pericias que ponen en evidencia —cómo la ideología del género constituye una categoría universal de construcción—.
Aclaro que hoy
vengo con pocos palabras
a despojarme de mi misma
a declararme madre y negra
como cuando existo
a declararme públicamente
como miembra irrenunciable
de este sueño
de esta oración, (p.71, rotundamente NEGRA, ediciones PERRO AZUL, 2006)
La experiencia, como en todas las prácticas sociales y las instituciones culturales está
mediatizadas por la ideología del género y se gana…
en las batallas
porque es cruzando los días
como se ganan los años( p.69, rotundamente NEGRA, ediciones PERRO AZUL, 2006)
Y tres.
Para mi la literatura es una práctica discursiva que no sólo reproduce sino que produce ideología de varias maneras, siendo las más sutiles la utilización de convenciones, en donde el lenguaje es ideológicamente cómplice con el sistema que se pretende subvertir; utilizándolo incluso de un modo subversivo y crítico, que se reinscribe y, al hacerlo refuerza lo que subversión en un pulso incesante y que se retroalimenta, y eso según lo que dicen Greene y Kahn, (1985 y 1991), pero en realidad, prestando atención a la convivencia entre literatura e ideología, centrándose especialmente en las formas en que esa ideología se inscribe en los mecanismos de funcionamiento de la literatura, y en las instituciones de producción y consumo literarios, podría decirse que en realidad el libro es una gran denuncia a la ideología sexista que informa la totalidad de las prácticas sociales, debemos entender el término ideología en el sentido marxista de ser producida y reproducida en las prácticas culturales.
"La cultura (los textos literarios en nuestro caso) transmite valores y valoraciones, y está en constante producción de otredad; por eso es que Shirley es rotundamente Negra, en aceptar la herencia que le fue entregada por linaje y hace una entrega de una palabra que es merecedora de mucho más de lo que se le ha dado hasta ahora.”
Por eso,
… me acepto
rotundamente libre
rotundamente negra
rotundamente hermosa… (p.89 rotundamente NEGRA)

Dlia Mc Donald Woolery
Para Club de Libros, 2/11/06
file:///C:/Users/INTI/Desktop/Shirley/Articulos%20sobre%20Shirley%20Campbell/Shirley%20Campbell%20Barr%20&%20Louis%20Alexander%20Hemans.htm

LAS NEGRAS CAMPBELL!!!!!

¡Las negras Campbell!
M.A.M. Allan F. Castillo
bigboss333@msn.com

Cada octubre celebramos las “Culturas”, en memoria al “descubrimiento” de América; a su vez están los Carnavales de Limón. Quiero compartir y celebrar con ustedes, asiduos lectores, algo más trascendental que las culturas desde nuestro de punto cronológico. Me remontaré a los orígenes de la humanidad occidental. Este homenaje de hoy, nació en África miles de años atrás y nos trajo en más que poesía y cantos, que rondan ya el orbe, las puras sonrisas de hijos y nietos: de familia.

Me refiero a las hermanas Campbell, Doris, Narda, Epsy, Shirley y Sasha. Estas negras, que sirven de bastión y motivación, no sólo en su natal Limón sino también en latitudes donde se les admira y aplaude, son la razón de la celebración a la familia y a la lucha con integridad de un ser humano por hacerse valer. El Centro de Cooperación Española en Costa Rica, hizo un justo giro en sus espacios y vemos la presencia de familia en sus actividades, logra pues, integrar el desarrollo cultural y educativo con la promoción de la unión de familia.

Forman un quinteto de maravilla, apoyándose mutuamente sin titubear. Perdónenme los hermanos, Luis y Gustavo, pero acá los hombres no somos nada. Hijas del ex director de Aduanas que logró estar cuatro años enteros en el puesto, y de doña Shirley, cultísima mujer, gentes que explican con paz interna y ternura las diferencias lingüístico culturales entre el limonense y el afrocaribeño (jamaiquino, haitiano, dominicano, etc.); llenos de alcurnia verdadera.

Me motivé al ver la bebé de Sasha; a un año de edad; esos ojos que en aún no identifico el color y ya bailando, feliz y pura, la niña se adueñó junto a primos y primas del Centro Español. En algunas de las esquinas del edificio, los primos jugaban, conversaban con libertad y tranquilidad. Sabían que sus padres, tíos y amigos les respetan y apoyan; se nota que mantienen una comunicación absoluta y que lo primero que aprenden es a no tener miedo, a tener la sinceridad y el honor de frente y a no ocultar su hermoso color de piel, sus sonrisas ilimitadas, en fin, a vivir sabiendo quiénes son y representándolo sin tapujos.

Demostraré en forma de sinopsis de menor a mayor de las hermanas Campbell, los aspectos dignos de homenaje al África que vive en su sangre limonense y ejemplo para nosotros, quienes faltos de un origen de este nivel, nos ponemos títulos de señores y...

Sasha Campbell no sólo tiene una voz de ángel y una capacidad escénica abrumadora, es a su vez una mujer sensible; por sus ojos se trasciende la pureza del alma. Esa mirada de negra (porque las blancas y los blancos no lo tenemos) que nos eleva, hasta refugiarnos en la sonrisa de su hija, demuestra que para elevarse a lo sublime hay que tener la sencillez y humildad de una madre llena de amor. Saberla en un futuro con un reconocimiento internacional no es nada ante el reconocimiento de sus seres queridos, sus limonenses y el ejemplo que da de continuo esfuerzo con el orgullo de su alma pura y cuerpo negro.

Shirley Campbell no es sólo una poeta con arraigo y que expresa de manera llana sentimientos y vivires con el alma y la fuerza de tantas generaciones de tribus africanas en su sangre al punto de sentirnos pequeños seres, es una mujer que ha volado en defensa de su negrura y de las mujeres. Una artista con sentido social y humano que no se doblega así de fácil. Sabe que ser negra es toda una bendición, pues por herencia genética le toca tener sabiduría de la naturaleza pese las tormentas. Buscó su origen en África y se encontró entera, digna y libre. Se encontró completa y humana. ¿Cómo no rendir homenaje a tal sabiduría, expresada en vida de hija, hermana y madre?.

Epsy Campbell, pues qué diré... la ovejita negra, pues nos salió política (algo en desuso para este siglo) pero que con la fuerza y resistencia de una negra y una sangre que sufrió por generaciones, lucha por sus ideales y por sus semejantes sin distingos y sin resentimientos. Fuerte como pocas mujeres, decidida como sus hermanas a seguir y seguir, mirando hacia atrás con el afán de mejorar el futuro. Su comida es algo más que mágica, es una herencia que vive intensamente y que inculca a diario.

Narda Campbell, con solo la sonrisa cura cualquier mal. La camada de niños le obedece sin objeción. Su comunicación visual parece la de una guía de tribu antigua con el carácter de una mujer del siglo actual. Espontánea y digna, camina mejor que muchas de las grandes señoras de muchas grandes sociedades (me perdonen la Reina Madre y por supuesto la esposa de Bush).

Doris Campbell, a diente pelado y agilidad felina, nos enseña un poder y humildad que sus hermanas han aprendido (y eso nadie me lo dijo) su forma erguida y mirar agudo enseñan la determinación de la superación siguiendo el esquema del orden. Ha logrado ser más que hija, hermana y madre: amiga. Negra de pura sepa nos dice con sus silencios lo hermoso de sufrir: el perdonar.

Ante estas negras Campbell, ¿qué podemos hacer los mortales?.-

Monday, March 23, 2009

Nakei ©


Llegaste un verano de mañana
y entraste por la misma puerta
por donde el sol
usualmente se mete a la casa
entraste así, sin permiso
fue solo que abrí la puerta y como si nada
llenaste de luz mis rincones
fue necesario entonces
que corriera a refrescarme las manos
y los besos limpios de antes
fue necesario renovar cuentos
y sueños
es que entraste
como entra de pronto la vida
llegaste pequeña
con los ojos llenos de palabras
y las manos cerradas
como quien no quiere
dejar escapar el silencio
llegaste muy de mañana
como quien me obliga a amanecer
como quien despierta las miradas de hace años
y las hace nuevas
como quien encuentra que a esta casa
como a la vida
como a la esperanza
le hace falta el sol…
te quedaste entonces en las paredes
en los pasos
te colaste detrás y encima de los muebles
detrás y encima de las madrugadas
te prendiste de cada uno de los libros
y me contaste una a una las historias
llegaste muy de mañana
en un febrero del tiempo
sonriéndole al temor
lo tomaste del cuello
y lo apretaste con fuerza
contra tu pecho
y entonces el
indefenso
huyó de casa
y nos dejó de pronto
abiertas al sol.

La Vida Despierta©

Hay días en que no se es capaz
de escribir palabras dulces
ni palabras buenas.
Hay días en que al levantarme
los tiempos de antes
vuelven a golpearme la alegría
y me levanto con los ojos de antes
húmedos de recuerdos.
Entonces te encuentro ahí
esforzándote sin saberlo
por decirme que afuera
y adentro
y en tus ojos
esta la vida despierta
de verdad despierta
te encuentro diciéndome
que me limpie el rostro
y los labios
que te bese el pelo
y sea así
como quieres enseñarme
que mire tus pequeños pies
y entienda
tus incomprensibles palabras
estas ahí
tratando de decir tu nombre
enseñándome a decirte
que esta vida hay que vivirla
y entonces
cuando no era capaz de escribir palabras buenas
lo logro
y entiendo que estas ahí
en mi hoy
mostrándome que la vida
empieza cuando te sonríes
y cuando lloras
y cuando me dices cosas que no comprendo
cuando me muestras
que mi vida empezó
cuando te di la vida